martes, 16 de septiembre de 2014

Loveless

Aquellos días, luego de tu repentino abandono, fueron tan crueles, terriblemente largos y agobiantes. Pero no haz de preocuparte, que alguien sabrá no abandonarme cuando las cosas estén mal, no buscara refugio en otros labios, en otros ojos y en otra piel. Si acaso estas leyendo esto, deja de perder tu tiempo leyéndome, que otras letras ansían ser leídas y amadas por ti, a pesar de que no te pertenecen. Pero aun así te gusta, te gusta lo que no es tuyo, te gusta leer y amar lo que no es de tus ojos. Es una lástima que mis letras ansien ser leídas por una persona que acaricia y ama otras letras que jamas serán suyas, mientras aquellas cuales le pertenecen, yacen perdiéndose en el olvido, ahogándose en el desamor.

lunes, 15 de septiembre de 2014

As time goes by

Ha pasado tanto de la ultima vez que estuve aquí, no pensé que volvería. Creo que todo lo que ha sucedido en este lapso que me ausenté, puede resumirse en una sola palabra: Fracaso.

Si, he fracasado una y otra vez a lo largo de este tiempo, fracasé como persona, me fallé a mi, fallé como pareja, y ahora vuelvo a caer en la oscuridad que tanto temo, y no hay ninguna luz que me socorra.

Todo lo que alguna vez me motivó a seguir con mi vida, a cumplir mis metas, es tan solo un susurro en lo más recóndito de mi corazón, que aún está ahí, intentando darme falsas esperanzas, haciendo mi luto mas doloroso, haciendo la espera terrible.

Pensé que las cosas mejorarían, mi futuro se veía brillando en el horizonte de mi camino, pero esta maldita condición, enfermedad, excusa, locura o como sea que se pueda referir a ella, lo arruinó, me arruinó. Yo me arruiné, y de pasada lastimé a quienes mas amo de una manera imperdonable.

Odio estar sola, pero debo alejarme de la gente, sólo logro hacer daño a quienes realmente se preocupan por mi. Desearía poder cambiarlo todo, poder cambiarme a mi, pero cómo.

Esto es una promesa, de mi hacia mi.

Fran, cada vez que las falsas esperanzas rodeen tu mente, vuelve a esta entrada. Mira este post y recuerda como te sentías mientras lo escribías, como te sentiste cuando todo se fue abajo, cuando supiste que todo se había acabado. Cuando pusiste tu alma y tu corazón en un lugar, y la única respuesta que obtuvieron fue el consuelo de mi madre a través de un celular. Recuerda el sufrimiento, para que no caigas víctima de todo esto nuevamente. Yo, más que nadie, quiero verte bien, quiero que disfrutes, quiero que todo lo que has vivido no sea en vano. Yo, más que nadie, deseo tu felicidad.

Aprende a disfrutar de la soledad.

Atte. Tú misma.