martes, 24 de mayo de 2011

Simpleza

No entiendo, pero tampoco tengo deseos de entender. No aún.
Quiero vivir y preocuparme de eso, solo vivir.
Ya más adelante llegará el momento de buscarle el por qué a las cosas que sucedieron, suceden o sucederán, pero ahora no es el momento; yo ahora solo quiero vivir.
Y si es contigo, mucho mejor.

Seamos Felices?

1 comentario:

  1. Fran:
    Que tu conciencia sepa que os leo y escucho, que trato de comprender cada una de esas pistas que mandas en tan diversas y peculiares formas, intentando hilar una idea, para por lo menos crear un bosquejo de tu real sentir, pero cada logro se transforma en frustración, cuando niegas lo que tanto me costó ver, cuando rompes aquel retrato tan delicado que esboce para ti. Mas este problema no es otra cosa que un indicio de un problema tuyo, el hecho que no seas capaz, mi querida Fran, de reencontrarte a ti misma. Nunca he conocido a una persona más pobre que tu:

    Impasible en la razón e inquieta en el amor

    Una convicción tan fuerte como su sentir

    En ideales, siempre insegura

    Tan inocente como sincera

    Hermosa al igual que intrigante

    Dispuesta a cruzar el camino solo de la mano

    Una niña con aires de adultez

    Mi anhelada Fran, no te sientas sola ni incomprendida, sé que lo sabes muy bien, pero que tu orgullo te impide aceptarlo... no estás sola, yo estoy aquí contigo, dispuesto a serte de ayuda y complementarte. Dispuesto a crear un Hagia Sophia en nuestros corazones.
    Esa batalla que te niegas a librar, yo la viví hace mucho tiempo y no representa un problema ayudar a mi compañera en la suya: cuidar que no tropiece, levantarle cuando sea necesario, y lo más elemental, jamás permitir que caiga victima de sus tormentos.

    Tuyo

    Diego Rodríguez.

    ResponderEliminar