jueves, 17 de enero de 2013

El Amor


Qué es, finalmente, el amor?
Todos creen saber lo que es el amor, todos creen tener una respuesta acertada sobre que trata aquel sentimiento, pero la verdad es que yo no sé lo que es el amor. Entonces, como puedo haber amado en mi vida si no sé como es el sentimiento?, como sé que de verdad yo amé, amo o amaré a alguien si no sé con certeza sobre aquella confusa palabra?.
Ciertamente no sé qué es el amor, pero si tengo la capacidad de formular una definición propia, con la poca experiencia, con la interacción con otras personas y lo que ellas han provocado en mi.

La primera vez que creí sentir amor, decidí que tenía que ser un sentimiento que fuese devuelto, algo recíproco, yo doy amor, ergo, recibo amor. Por lo mismo, sufrí demasiado. No porque la otra persona no me diese amor, si no, porque yo me sacrificaba mucho, esperando algo de vuelta que no llegaba, porque uno no puede pedir que sientan algo por ti, o que lo demuestren, ya que, en el momento en que ese sentimiento es forzado, pierde toda validez, ya no es puro, pues, la persona se obliga a sentir algo, no es natural.


La segunda vez que creí sentí amor, ya sabía que no tenía que ser algo recíproco, si no, algo natural que yo sintiese hacia alguien, y que ese alguien me lo correspondiera, no necesariamente demostrándolo sólo por que yo lo demostrara. Era algo egoísta, ya que al final no creí en ese amor, porque no me correspondieron. Ya no era amor. Dejé de amar porque no me amaban.


La tercera vez que creo sentir amor, es algo que no puedo explicar fácilmente con palabras. Lo siento por alguien que no conozco profundamente, alguien que no hizo (en un principio) demasiadas cosas por mi. No tiene nada que ver conmigo, con mi personalidad, con mi medio, etcétera, pero aún así me acerqué, lo conocí, y él, inexplicablemente, sin quererlo, me ayudó a entender tantas cosas, que empecé a amarlo, y a intentar hacer cosas por él, para su felicidad, sin intenciones de que me lo agradeciera, o me lo devolviera, si no, para enriquecer su vida de cierta manera, con los pequeños detalles que son los que siempre permanecen en nuestra memoria, y cada vez que los recordamos, nos sacan una pequeña sonrisa, incluso en los peores momentos. 

Lo que empecé a sentir, y mantengo hasta el día de hoy, aún sin tenerlo a él en mi vida, es algo tan puro, que el ego no puede alcanzar, que nada lo puede manchar, y según mi opinión, eso es amor.


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